Las brujas de Zugarramurdi, de Álex de la Iglesia

Ayer terminamos de ver la última película de Álex de la Iglesia. Es un director al que he seguido con interés desde que, de manera sorpresiva, sacó una “Acción mutante” brillante con poco presupuesto, mucha imaginación y mucho humor canalla.

Tras esa fantasía futurista llegó la recordada El día de la bestia, la magnífica La Comunidad, la inquietante Muertos de risa y la interesante 800 balas (alternadas de otras películas que, en fin, mejor no comentamos).

El caso es que Álex de la Iglesia se maneja mejor cuando realiza grandes películas que cuando realiza películas grandes. Y así considero Las brujas de Zugarramurdi. Una película grande: con gran presupuesto, grandes actores, grandes expectativas y, para mí, pequeños resultados.

Supongo que será por la gestión de expectativas que la película me haya parecido floja. A pesar de que los primeros 3/4 de la cinta son amenos (si pasas por alto el nivel de sexismo imperante en todo el film) e incluso, por momentos, divertidos. Pero llega un punto, al final, en el que parece que haya querido terminar todo deprisa y corriendo, en el que dejas de prestar atención a la conclusión de la historia. Ya no importa, lo mejor ha pasado.

Como le pasó en Balada triste de trompeta, las expectativas puestas en función de la presentación de personajes y potencialidades de la historia, te condicionan cuando ves que no cuaja como relato,  narrativamente.

Una lástima. De todos modos, para pasar la tarde no está mal.

 

La industria del cáñamo en la provincia de Alicante

Cuando hablamos de “cáñamo” nos viene a la mente la imagen de Cheech y Chong pasadísimos en aquellas malas películas de los 70-80, Bob Marley o aquel viaje a Amsterdamm en el que nos atropelló una bicicleta después de pasar una tarde en el Coffee Shop.

Sin embargo, en la provincia de Alicante, el cáñamo fue una de las actividades agroindustriales más importantes. En la Vega Baja, especialmente en los municipios que riega el Segura, tras la Guerra Civil y con el contexto internacional de una Guerra Mundial y un bloqueo que impedía la importación de otras materias textiles (yute, palma etc…), la industria volvió los ojos a un cultivo tradicional de estas tierras.

Tan importante era el suministro de esta materia prima que, en los años 1940-1941, se creó el Asesoría Técnica del Cáñamo y se reguló su uso mediante una tasa, quedando su cultivo, suministro y venta totalmente regulado por el Estado.

Hasta los años 60, en los que la industria textil se pasó casi por completo a los derivados del petróleo, este sector de actividad fue capital en la comarca de la Vega Baja (pero no sólo allí, pues había manufactura de hilado, mecanizado y trenzado, por ejemplo, en localidades como Villajoyosa, El Campello, Elche o Crevillente), generando una gran cantidad de puestos de trabajo y siendo una fuente de riqueza muy importante. Si quieres más información sobre la historia del Cannabis en la Vega Baja, esta antigua página tiene mucha más información.

Aunque, como he dicho, la imagen que tiene el Cannabis Sativa es la del porrero/a que pasa de todo y se ha quedado medio lelo, desde hace unos años, algunos sectores de la industria europea se han vuelto a interesar por el cultivo, transformación y comercialización del cáñamo.

En Francia, mayor productor actual de esta planta, con más de 12.000 hectáreas cultivadas, se está utilizando mucho como aislante en la construcción, dado que, cuando se seca, la fibra de cáñamo pesa muy poco y su durabilidad y fiabilidad es muy ámplia. Además, se puede comercializar en forma de papel, tela, aceite, comestible (semillas), pienso… Hasta 25.000 productos asociados se pueden extraer de esta planta.

Bloques de cáñamo prensado utilizados para la construcción. Fuente: http://www.mimbrea.com

También en España se está empezando a trabajar esta planta, sobre todo en Granada y en Alicante.

Uno de los grandes problemas que tenía este cultivo era el elevado coste que suponía la siega y manufactura manual del cáñamo. En los últimos años se han ido realizando diferentes estudios en los que, basándose en documentos gráficos, primero se fueron recuperando los utensilios tradicionales de transformación y, posteriormente, se ha ido innovando y aplicando modernas técnicas agrícolas e industriales a la siega y mecanización industrial de la materia prima. Hay que reconocer que el trabajo de la UMH y ASAJA es francamente meritorio en este sentido.

Os dejo unos cuantos enlaces por si queréis profundizar más:

Agroecología del cáñamo, de Xaquín Acosta.

Los agricultores se plantean volver al cáñamo, noticia INFORMACIÓN (29/7/2011)

Una empresa mixta buscará la rentabilidad del cáñamo local, noticia LA VERDAD (27/7/2012)

Otro paso más para volver al cáñamo, noticia LA VERDAD (6/11/2012)

Tres jóvenes emprendedores impulsan un cultivo experimental de cáñamo en Almoradí, noticia INFORMACIÓN (26/9/2013)

Proyecto de recuperación de fábrica de cáñamo tradicional, noticia INFORMACIÓN (2/1/2014)

En definitiva, la recuperación de un cultivo tradicional abandonado en pos de productos de menor coste y menor calidad es un proyecto interesante y que puede resultar una buena tabla de salvación para la castigada economía rural de nuestra provincia.

Expediente Warren: The Conjuring (2013), de James Wan

Si la película sobre casas encantadas que comentaba ayer me gustó bastante, de ésta he de decir que me ha gustado mucho.

Basada en hechos reales, la trama es más simple que el mecanismo de un botijo: familia se muda a casa vieja, empiezan a pasar cosas raras, llaman a alguien para que solucione esos problemas.

Hasta ahí, todo previsible.

Lo que no es previsible es que, a pesar de los medios técnicos de los que se dispone en esta época, los responsables de la producción hayan preferido articular el terror (pues da mucho miedito) a través de la gestión de los tiempos, del sonido de ambiente, de los giros de cámara y de las luces. Sí, por supuesto que hay efectos especiales, pero no son capitales en la realización ni aportan más terror del que dan ciertos recursos que, obviamente, no destriparé aquí.

Pero, como es habitual, aquí tenéis el trailer:

La leyenda de la casa del infierno (1973), de John Hough

Esta película, en la que 4 personas (un medium físico, una medium psíquica, un científico y la mujer de este último) se encierran en una casa sobre la que pesa una maldición, tenía pinta de ser la típica que ves y olvidas. Sin embargo es una película francamente sorprendente.

Con unos efectos especiales de la época (simples, pero muy originales y efectistas) y con una interpretación francamente inesperada, esta película consigue provocar cierta inquietud e incluso, en ocasiones, terror. A pesar de que a estas alturas he tenido la oportunidad de ver un montón de producciones sobre casas encantadas (algunas de infausto recuerdo), las características de ésta la convierten en un circo de tres pistas que haría las delicias de Santiago Vázquez e Íker Jiménez.

Os dejo el trailer para que veáis la pinta que tiene.

La línea roja: un concepto difuso e intermitente.

Los que frecuentamos la actualidad política estamos acostumbrados a oír el concepto “línea roja”.

Esta metáfora de origen británico se basa en la batalla de Balaklava, en la guerra de Crimea, donde un contingente de infantería (casacas rojas) se enfrentó a la caballería rusa sin esperanza de victoria. Sobre Balaklava podéis ver la película “La carga de la Brigada Ligera”, con Errol Flynn o leer el poema de  Tennyson.  Significa resistir hasta las últimas consecuencias en una posición determinada.

La delgada línea roja de defensa.

La delgada línea roja de defensa.

Para George Lakoff, este concepto supone una metáfora de los límites que, en política internacional, está dispuesto a soportar el país que ostenta la hegemonía cuando otros países le llevan la contraria. El traspaso de esta línea roja por parte de Bachar Al Assad con la utilización de armas biológicas supuso el cambio de discurso de la administración Obama respecto a la intervención en la Guerra Civil de Siria (discurso que volvió a cambiar cuando un grupo de yihadistas insurgentes asaltaron un arsenal de armas suministrado por EEUU). Si el oponente traspasa la línea roja, se actuará con toda la contundencia posible. Si quieres leer el análisis completo, haz click aquí.

Lakoff viene a decir que este concepto supone lo siguiente: “si pisoteas esta línea metafórica que supone la violación de tal o cual derecho, servicio, bien…, prepárate a sufrir las consecuencias”. Es decir, que este concepto funciona en una relación antagonista, entre adversarios o enemigos. Sin embargo, no funciona de la misma manera en una relación menos definida, cuando se utiliza para las propias acciones u organización.

Utilizando la clasificación de Greimas en su teoría actancial, la línea roja sería el impedimento o acción que interpone el oponente para que el sujeto no pueda otorgar el objeto al destinatario. Y todo impedimento del oponente, según la metáfora de la línea roja, llevará una reacción contraria por parte del sujeto o del destinatario.

Analicemos el caso de Obama según el modelo actancial de Greimas combinado con la metáfora de la línea roja:

Sujeto: Administración norteamericana.

Objeto: Paz mundial, estabilidad internacional, respeto a los derechos humanos y tratados internacionales.

Destinador (el que otorga dicho objeto): en teoría, la ONU; en la práctica, la OTAN/EEUU.

Destinatario: Comunidad internacional, población siria, opinión pública internacional, opinión pública estadounidense.

Oponente: régimen de Bachar Al Assad.

Línea roja: uso de armas químicas.

Reacción: intervención militar.

Como vemos, muchas veces el establecimiento del discurso por parte de una potencia da por supuestos muchos de los ítems aquí contenidos. Depende de la posición subjetiva compartiremos esa clasificación o no.

Aquí la pregunta es la siguiente: ¿Cumplió la administración Obama con la reacción propuesta ante el traspaso de la línea roja? No. Ante la reacción de la comunidad internacional, Obama da marcha atrás. Este cambio de idea no ha supuesto ninguna consecuencia visible en el corto plazo en la configuración de la administración Obama. Pero sin embargo sí que habrá sumado (no sabemos en qué proporción) algún punto al índice de desaprobación de su gestión.

Aprobación/Desaprobación de Obama en 2013

La condición de “pato cojo” de Obama (mandatario que está en los últimos compases de su carrera política), reduce la presión ante este incumplimiento de posiciones éticas, estratégicas y políticas. La imposibilidad de reelección por prohibición constitucional hace que se relativice la importancia de sus decisiones políticas.

Una vez analizado un caso de política internacional, pasemos a un caso más cercano para comprobar si realmente este concepto se utiliza correctamente.

En sus primeros meses como President de la Generalitat Valenciana, Alberto Fabra marcó una metafórica línea roja contra la corrupción en el seno del Partido Popular. Analicemos los distintos actores:

Sujeto: Alberto Fabra

Objeto: Ética, buen gobierno, transparencia, firmeza contra la corrupción.

Destinador (el que otorga dicho objeto): No queda claro si es el Partido Popular de la Comunidad Valenciana o él mismo.

Destinatario: militancia del PP, votantes, ciudadanía en general.

Oponente: cargos corruptos, imputados.

Línea roja: tolerancia con la corrupción, encubrimiento de prácticas corruptas.

Reacción: marginación, expulsión de cargos corruptos e imputados, impedimento de continuar con su carrera política.

Como vemos en este caso, en una estructura presidencialista como es el PPCV, el destinador y el sujeto coinciden. Al ser un proceso interno en gran medida, el destinatario y el oponente también. Por esta razón, la metáfora de la “línea roja” y su cumplimiento depende en mayor medida de la subjetividad de los públicos. Pero, sobre todo, no queda claro ante quién se responde y cuáles son las consecuencias de un incumplimiento de los compromisos.

Pero ¿ha cumplido Alberto Fabra con la reacción propuesta ante el traspaso de la línea roja? No. El PPCV sigue manteniendo cargos imputados en puestos de responsabilidad e incluso en el seno del partido se han recogido firmas para conseguir el indulto de cargos condenados en firme.

Como en el caso de Obama, también ha supuesto (tampoco sabemos en qué medida) la pérdida de apoyo electoral que se refleja en los sondeos. Pero ninguna consecuencia inmediata que haya supuesto un cambio en sus políticas. La condición de “pato cojo” virtual que las encuestas de intención de voto otorgan a Alberto Fabra hace que estas consecuencias no se vean en una reacción contundente de sus destinatarios por cruzar la línea roja que supone no respetar las líneas rojas que se había marcado. Da la sensación que se espera que pasen estos 18 meses que quedan hasta las elecciones para reconfigurar las posiciones ante la nueva situación resultante.

Evolución del voto/intención de voto en el País Valenciano 2011-2013

Evolución del voto/intención de voto en el País Valenciano 2011-2013

 

Aunque la línea roja se utiliza constantemente, se hace para establecer unos marcos mentales determinados en los públicos. Intenta transmitir imagen de fortaleza, intolerancia ante prácticas poco éticas o sociales y antagonismo hacia otras posturas políticas o morales. Pero en la práctica no supone más que “postureo” y marketing político, dado que importa poco cumplir con las amenazas cuando éstas se concretan. En los procesos internos de un gobierno o partido político, estas líneas rojas no suponen más que un componente más del discurso retórico político, que se ven superadas una y otra vez en el día a día de la acción política.